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El papel del yoghurt en el cuidado de la microbiota

Por 30 mayo, 2017Blog

Nuestro cuerpo es la casa de miles de millones de bacterias, nada más para que se den una idea, en nuestro cuerpo hay diez veces más células de microbios que células humanas propias1. A todo el conjunto de microorganismos que viven dentro de nosotros se le ha llamado microbiota humana y la ciencia la estudia cada vez más ya que es como nuestra huella dactilar, única en cada persona.

La ciencia está descubriendo cada vez más cuánto este ecosistema determina cómo funciona nuestro cuerpo, influyendo en alergias como asma, problemas metabólicos y condiciones como la obesidad, además de contribuir a la consolidación de nuestro sistema inmune y hasta influir nuestros estados de ánimo2. Derivado de estas investigaciones, se ha encontrado que el yoghurt juega un papel protector en el cuidado de esta “granja” humana.

El yoghurt es fuente importante de probióticos, es decir, de microorganismos vivos que llegan a nuestro intestino y alteran de manera positiva la microbiota intestinal. Existen diferentes tipos de probióticos pero los del yoghurt han demostrado tener una mayor permeabilidad en las paredes del intestino y como consecuencia un mejor equilibrio en la flora intestinal.

Los microbios que habitan el aparato digestivo (99% de los que hay en nuestro cuerpo) pesan todos juntos alrededor de 1.3 kg, lo mismo que un cerebro humano promedio2. No todos estos microbios son buenos, también hay malos y son los que causan inflamación. Al desequilibrar nuestra microbiota (comiendo chatarra), las bacterias malas empiezan a reinar y entonces comienzan los problemas (inflamación, malabsorción, baja de defensas, etc.), por eso debemos de cuidar y elevar la cantidad de bacterias buenas, ¿cómo?, fácil, comiéndonos un yoghurt diario.

El yoghurt es además fuente de proteínas, calcio y es bajo en calorías, siempre y cuando sea natural, sin azúcar añadida. Podemos consumirlo en el desayuno con algo de fruta o como snack, postre o cena. En cualquier momento encaja y cae bien, y lo mejor es que sólo tiene 2.8g de lactosa por cada 100g, así que pueden consumirlo personas que tienen intolerancia a la lactosa de leve a moderada (capaces de digerir entre 9 y 12g de lactosa).

Ahora, no existen alimentos mágicos, para tener una micriobiota saludable, además de comer yoghurt, debemos comer diariamente verduras como la lechuga, alcachofa, espárragos, poro, cebolla y ajo; consumir fibra natural de la fruta, leguminosas y cereales integrales; consumir aceite de oliva extra virgen por su alto contenido de polifenoles que benefician a los microbios de nuestro intestino y por último hay que tratar de no tomar antibióticos y de no comer comida chatarra, estos últimos dos, son responsables de reducir la diversidad de nuestro microbioma casi 40%.

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1.- Natalio Cosoy. (2013). Microbios, ¿de enemigos a medicina del futuro?. . 29 de mayo del 2017, de BBC Mundo Sitio web: http://www.bbc.com/mundo/noticias/2013/10/130826_ciencia_salud_microbioma_que_es_nc

2.- .- Natalio Cosoy. (2013). El cuerpo humano, donde reinan los microbios. . 29 de mayo del 2017, de NNC Mundo Sitio web: http://www.bbc.com/mundo/noticias/2013/10/130826_ciencia_salud_microbioma_que_es_nc

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